El presidente del grupo petrolero ruso RussNeft, Mijaíl Gutseriyev, dijo que dejará la firma y se la venderá a Oleg Deripaska, un rival que tiene buenas relaciones con el Kremlin.
Gutseriyev dijo que una “persecución sin precedentes” de las autoridades lo obligaron a dar ese paso.
Deripaska, un multimillonario de la industria del aluminio casado con una hija del ex jefe de gabinete del difunto presidente Boris Yeltsin, solicitó la aprobación de los organismos reguladores para comprar RussNeft, por una cantidad no revelada.
La empresa -que no se debe confundir con el gigante estatal Rosneft- enfrenta demandas impositivas por un monto de aproximadamente US$1.000 millones y, en mayo, la policía acusó formalmente a Gutseriyev de realizar actividades comerciales ilegales.
Según informes, RussNeft produce cerca de 300.000 barriles de petróleo al día, tiene varias refinerías, unidades de transporte, unas 300 gasolineras y reservas recuperables de unos 4.600 millones de barriles.
Gutseriyev, ex presidente de Slavneft, un grupo petrolero anteriormente controlado por el estado, estableció RussNeft en 2002 luego de comprar activos de Slavneft a precios rebajados poco después de su privatización.
“Por todos los frentes”
En una carta abierta publicada en la revista de su compañía, Gutseriyev dijo que RussNeft estaba siendo atacada “por todos los frentes”, desde las autoridades fiscales y la fiscalía general hasta el Ministerio del Interior.
“Me dijeron que podía salir por el camino más fácil y me negué. Entonces, para alentarme a negociar, mi empresa fue objeto de una persecución sin precedentes”, escribió.
Como resultado, dijo que decidió renunciar y darle el control de la firma a un nuevo dueño que, en su opinión, podría resolver todos los problemas de RussNeft.
Se espera que Basic Element, la sociedad de cartera de Deripaska, reciba la aprobación de hacerse cargo de RussNeft antes de fines de agosto, en un acuerdo que podría elevarse a US$6.500 millones, según informes no confirmados.
A través de Basic Element, Deripaska, de 39 años, también tiene una participación mayoritaria en Russian Aluminum, la segunda mayor compañía de aluminio del mundo, que él fundó hace siete años con su compatriota Roman Abramovich.
Deripaska, quien supuestamente es aliado del presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha dicho en ocasiones anteriores que le vendería sus activos de aluminio al estado, si se lo pidieran.
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