Shell y Petronas quieren comprar la filial gasista de Fenosa a Gas Natural
Unión Fenosa Gas, una de las joyas de la eléctrica Fenosa, promete convertirse en uno de los puntos más calientes del mapa corporativo español de la energía. El gigante energético Shell, y Petroliam Nasional Berhad (Petronas), la compañía estatal de energía de Malasia (más conocida por las torres gemelas construidas con su nombre en Kuala Lumpur) se han dirigido a Gas Natural interesándose por el futuro de esos activos, y sondeando la posibilidad de hacer una oferta económica, según fuentes del sector.
Gas Natural está en proceso de adquisición de Fenosa. Una de las incógnitas es qué ocurrirá con los activos de gas de la eléctrica. Fenosa comparte con el grupo italiano Ente Nazionale Idrocarburi (ENI), al 50%, la sociedad Unión Fenosa Gas, que además de algunos activos de distribución en España, tiene suculentos contratos de abastecimiento.
Bocado apetecible
Son precisamente estos contratos los que hacen de Unión Fenosa Gas un bocado muy apetecible a cualquier gran multinacional energética. Ha sido en los últimos años cuando Unión Fenosa Gas ha logrado importantes acuerdos de abastecimiento en Omán, pero sobre todo, en Egipto.
La compañía participa en este país con un 80% en Segas, sociedad que posee la planta de licuefacción de Damietta. Esta planta tiene capacidad para procesar más de 7.500 millones de metros cúbicos (7,5 bcm) de gas al año (como referencia, baste citar que en España se consumen 40.000 millones de metros cúbicos, ó 40 bcm, al año). El contrato de Egipto data de 2002 y es a 25 años, algo especialmente valioso en un sector en el que los precios del gas siguen una tendencia al alza y el suministro a largo plazo es vital.
Antes del verano, algunos analistas llegaron a valorar Unión Fenosa Gas en una horquilla de entre 7.000 y 8.000 millones. El proceso de compra de Fenosa por Gas Natural ha abierto la puerta a que Fenosa Gas cambie de manos. No sólo porque el nuevo dueño revisará uno a uno los activos de la eléctrica que son o no estratégicos, y por tanto, susceptibles o no de ser vendidos. También por los pactos societarios que tenían firmados ENI y Fenosa con respecto a la sociedad gasista.
Según esos acuerdos, si uno de los socios (en este caso Fenosa, que va a ser adquirida por Gas Natural) sufre un cambio accionarial, el otro puede pedir quedarse con el 50% que no controla de Unión Fenosa Gas. El proceso para deshacer la alianza es relativamente sencillo desde el punto de vista financiero, pero puede dar lugar a una negociación compleja entre ENI y Gas Natural, al objeto de que cada uno saque lo máximo en un eventual traspaso de Unión Fenosa Gas.
Como Unión Fenosa Gas no cotiza, para valorar la sociedad, en caso de que tenga que traspasarse el 50% entre los dos socios, cada parte nombra un banco de negocios. Si no hay acuerdo en la tasación, se nombra a un tercer banco de mutuo acuerdo. El precio que se fije es el que debe pagar la parte que reclama quedarse con la totalidad de Fenosa Gas.
El problema es que ese mecanismo también contempla la posibilidad de que el que ha sufrido el cambio accionarial realice una contraoferta, con una prima mínima del 20%. Así, si ENI lanza a Fenosa (es decir, a Gas Natural) el órdago de quedarse con el 50% de Fenosa Gas, Gas Natural puede hacerle la contraoferta mejorada en un 20% para quedarse con el 50% de Unión Fenosa Gas que controla ENI. Tras esa contraoferta, ENI, según los acuerdos, no tendría posibilidad de realizar una nueva contraoferta.
Cartas propias
Cada parte, de hecho, ya está jugando sus propias cartas. ENI, a pesar de haber mantenido una excelente relación durante años con Fenosa, se ha personado ante los organismos de regulación con argumentos en contra de la compra de la eléctrica por parte de Gas Natural. Primero lo hizo ante la Comisión Nacional de Energía, y después ante la Comisión Nacional de Competencia. Es una forma de meter presión para que Gas Natural le traspase el 50% de Fenosa Gas.
La aparición de terceros interesándose por Unión Fenosa Gas dificulta el traspaso a precio de saldo, algo que favorece a Gas Natural. Con ello pone en valor los activos de Fenosa que va a adquirir. Gas Natural, en cualquier caso, sola, o en compañía de Repsol, uno de sus grandes accionistas, no descarta pujar por el 50% de Fenosa Gas en manos de ENI.
Fuente:Expansión
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