El coste de no hacer
En menos de un año Endesa ha tenido que hacer frente a dos crisis de confianza en el mercado. El primero, vino de la mano de la reforma tarifaria, algo que debía haber afectado a todas las eléctricas pero que tuvo su foco en Endesa y le costó a la compañía algo más de 1 millón de euros.
Hace unas semanas, nuevamente éramos testigos de una salida a medios de Endesa por los cortes de suministro en Cataluña. Desde la compañía se aseguraba que las infraestructuras estaban en perfecto estado y que la causa era estrictamente el fuerte temporal que asolaba la región.
Sin embargo, eso no le exime nuevamente de pagar la factura. Según publica hoy la prensa española, la compañía indemnizará a sus clientes en Girona con una suma que oscilará entre los 60 y 80 días por día sin suministro. Además, Endesa creará un fondo de 1,5 millones para los ayuntamientos de los municipios afectados.
Hablamos de cifras que un gigante como Endesa debe tener previsto en sus cuentas, pero ¿qué hay del coste reputacional? en un momento en que el mercado se abre y las compañías luchan por captar nuevos clientes, una erosión de marca, sin duda alguna es lo último que una empresa podría desear.