La compañía estatal rusa Rosneft y el consorcio británico BP firmaron un acuerdo para explotar en conjunto las reservas de petróleo que yacen bajo las aguas del mar de Kara. Con el pacto sellado en Londres, BP gana acceso a vastas áreas del Ártico hasta ahora reservadas para empresas rusas, 125.000 kilómetros cuadrados en los que se presume hay cantidades enormes de materias primas: unas 5.000 millones de toneladas de petróleo y 10 millones de millones de metros cúbicos de gas natural. El acuerdo, que el consejero delegado de BP consideró histórico, conlleva también un intercambio de acciones entre las dos compañías, al término del cual Rosneft tendrá una participación del 5% en el capital de BP, y la petrolera británica un 9,5% en Rosneft. La nueva alianza consolida los esfuerzos de BP para recuperarse después del trágico vertido del golfo de México, que en un momento pareció amenazar su supervivencia, y le permite entrar en la región inexplorada más prometedora del mundo.