La monoboya de Repsol seguirá fuera de servicio hasta marzo
Tarragona.- La monoboya de Repsol, dañada el 21 de octubre al colisionar contra la misma el buque mexicano Majestic cuando descargaba crudo, no estará reparada hasta el próximo mes de marzo. Los desperfectos fueron más importantes de los previstos inicialmente y no se descarta que el coste de la operación supere los 12 millones de euros. El accidente ocasionó una fuga de petróleo al mar y una mancha que llegó a las playas de Salou y Vila-seca.
La monoboya es fundamental en la logística de la compañía petrolífera. Se halla frente al puerto de Tarragona en mar abierto y permite que grandes barcos, de hasta más de 300.000 toneladas, suministren hidrocarburos o materia prima que necesita la refinería que la propia empresa tiene en La Pobla de Mafumet, en el interior del Tarragonès. La planta nutre de productos a factorías de los polígonos químicos Norte y Sur del Camp de Tarragona.
Mientras esté fuera de servicio, hay que utilizar como sistema de aprovisionamiento el pantalán o muelle de pilones, donde no pueden desestibar barcos de más de 100.000 toneladas. “Ello hace que deban contratarse más navíos y que los costes en transporte sean muy superiores”, afirmó ayer Josep Bertran, portavoz de Repsol.
Piezas de la monoboya fueron trasladadas a tierra para ser analizadas y tratadas. Sin embargo, también deberá actuarse en el fondo del mar porque al retirarse el Majestic, tras embestir las instalaciones, se rompieron tuberías, cadenas de sujección y otros elementos. Unas 80 personas de 10 empresas se dedican a las reparaciones, entre ellas un grupo de submarinistas ingleses especializados. “No solo hay que tener en cuenta la complejidad de los trabajos, sino también el estado del mar que puede condicionar las labores y causar retrasos”, aclaró Bertran. Se espera que los buzos actúen a principios de enero.
La monoboya, construida en 1975, fue modernizada en el 2006 tras renovarse la concesión de las instalaciones otorgada por la Autoridad Portuaria de Tarragona. Se invirtieron entonces unos cuatro millones de euros para incorporar nuevas piezas hidráulicas y mejorar su diseño porque en los últimos 30 años solo se habían realizado pequeñas intervenciones de mantenimiento y ajuste.
Fuente:El Periódico