México: Izquierda demanda un recorte del gasto general para invertir más en energía
El izquierdista Frente Amplio Progresista (FAP), que encabeza Andrés Manuel López Obrador, demandó hoy recortar el gasto público para aumentar la inversión en petróleo y reducir la dependencia energética mexicana del extranjero.
En un comunicado el FAP señaló que se opondrá a las privatizaciones e impulsará un proyecto ‘para obtener ahorros que a la larga van a resultar en un sector energético mucho más fuerte y capaz de impulsar el desarrollo de México, sin perder soberanía’.
Ayer López Obrador propuso defender a la industria petrolera mexicana de un supuesto plan oficial de entregarla al extranjero ante miles de seguidores reunidos en la principal plaza pública de México, el Zócalo capitalino.
Hoy el equipo de López Obrador detalló que el gasto total que había en el país en 2000 era de 1,24 billones de pesos (112.432 millones de dólares), mismo que ha crecido hasta los 2,56 billones (231.350 millones de dólares) en 2008.
Por otro lado, los gastos operacionales mexicanos crecieron en el mismo período de 261.000 a 487.000 millones de pesos (23.513 a 43.870 millones de dólares) debido al aumento de la burocracia, la corrupción, la duplicación del gasto y las indebidas compras de materiales.
El FAP señala que desde los años ochenta hasta hoy México aumentó su dependencia energética del exterior, de donde importa el 40% de la gasolina y el 25% del gas natural que consume, algo que hay que revertir.
Para remediarlo sugiere frenar cualquier plan de privatización, ahorrar 200.000 millones de pesos (más de 18.000 millones de dólares) del gasto corriente, 10.000 millones de dólares más al recortar las importaciones, y fusionar todas las filiales de Petróleos Mexicanos (Pemex) en una única empresa.
Además, todo el excedente presupuestal petrolero por encima del precio promedio de 2006 debe ser invertido ‘en el desarrollo del sector energético’ para fortalecer a Pemex.
Los partidarios de López Obrador consideran que Pemex ‘es la empresa más rentable del país y la segunda petrolera con mayor flujo de efectivo del mundo’.
Agregaron que es un mito que la empresa tenga que ser privatizada porque la compañía ‘genera un gran superávit antes de impuestos, de casi 60.000 millones de dólares o más del 6% del Producto Interior Bruto (PIB)’.
Llamaron a invertir más en los campos existentes antes de pasar a prospecciones de crudo a más profundidad, cambiar la forma de contratación e inversión en la empresa, reducir los Pidiregas (proyectos de inversión con cargo diferido en el presupuesto) e impulsar el desarrollo científico y tecnológico en materia energética.
Para los izquierdistas el presidente, Felipe Calderón, que fue ministro de Energía y es partidario de reformar el sector, ‘va a salir con que la única salida para una crisis energética y financiera es vender nuestra industria energética’.
‘Esto sería irresponsable y antipatriota, pero no obstante, sería consistente con lo que han hecho los últimos gobiernos desde principios de los años ochenta’, concluyeron.
Fuente: Terra